19.1.12

¡SEÑOR, QUÍTAME LO POBRE!

De todo corazón, ¡deseo que encuentres las herramientas adecuadas para construir la vida que siempre has anhelado! Recuerda que no eres pobre y jamás lo has sido.

Fuiste dotado con un sinfín de recursos para generar riqueza, prosperidad y abundancia en todo momento y lugar. Aquello que puedas imaginar es posible cristalizarlo en el plano de tu realidad material. Ya es hora de dejar de ser generador de pérdidas y lamentos, prisionero de depresiones, neurosis y adicciones. Es el momento de convertirte en el arquitecto de tu propio destino, siempre tomado de la mano de Dios, bajo su guía y protección.

Sobre todo esto he escrito para ti...

Raquel.