7.5.10

REFLEXIONES SOBRE SALMOS

Las reflexiones más profundas de un clásico.
Éstas son las reflexiones de un clásico de la literatura cuya preocupación por la religión le llevó a acercarse a los textos religiosos, pero siempre desde una postura muy particular. Se combinan aquí su increíble capacidad narrativa y su inmenso vocabulario con su gran inteligencia, para dar como resultado una visión totalmente original y conmovedora de esta parte de la Biblia que es pura poesía, y que Lewis reivindica como tal.

C.S. Lewis, autor de la serie de novelas “Las Crónicas de Narnia” y conocido por su labor como apologista cristiano, nos ofrece un ejercicio de lucidez en su libro “Reflexiones sobre los Salmos”.
En palabras del autor, no pretende ser una obra erudita, sino que escribe de aficionado a aficionado, “comentando las dificultades que me he encontrado, o los conocimientos que he adquirido, al leer los Salmos, con la esperanza de que esto pueda, de algún modo, interesar; e incluso en ocasiones ayudar, a otros lectores inexpertos”. Prepárate para ver el libro de los Salmos desde una perspectiva original, lúcida, provocativa e inspiradora.

Lewis hace una revisión controvertida de los Salmos, pero lo hace de forma sincera, abriendo su corazón, mostrando los sentimientos enfrentamos que todos, si somos sinceros, sentimos cuando leemos algunos de los Salmos, cuyo contenido nos produce rechazo. Lewis comparte las reflexiones a las que le llevó la lectura de los salmos. En ocasiones, disfrutó con sus lecturas, pero en otras encontró cosas que en un principio no le agradaron. Nos acerca al contexto histórico y social en el que fueron escritos para poder entenderlos mejor desde nuestra perspectiva moderna. Se adentra en la mentalidad judía para que podamos sacarle todo el jugo al libro de los Salmos.

El propósito del libro es que entendamos que la Biblia está escrita en diferentes géneros literarios, en este caso estamos ante poemas escritos para ser cantados. Defiende su lectura como poemas, “como letras de canciones, con todas las licencias y todas las formalidades, las hipérboles, sus conexiones más emocionales que lógicas, propias de la poesía lírica”.

El libro es provocador, en ocasiones llega a conclusiones radicales, pero estamos ante todo un ejercicio de valentía y una invitación a poner nuestras mentes en funcionamiento, aunque nos inquieten los temas planteados. Para el lector cristiano, será revelador descubrir que esos poetas conocían muchas menos razones que nosotros para amar a Dios, pero expresaban un anhelo de Dios realmente envidiable. Los salmos nos inspiran y nos ayudan “a valorar el aire fresco y la dulce sensatez de la ética cristiana”.